En mis oídos, acordes ya conocidos, en mi cuerpo, sensaciones que me enamoran, y en mi mente, colores, vida y espectativas que despiertan saciedad ante la rutina y me ayudan a abrir la ventana de un nuevo despertar, que acaricia el terciopelo verde que abriga al cuerpo presente evaporando sabiduria para todos los que hemos decidido escuchar su llamado, el llamado de la paz y del amor.
Hacemos presencia en cada ritual y contemplamos el universo y sus alrededores, aspirando el alivio de un cuerpo que se sana y que siente recorrer la mágia de la naturaleza por las corrientes de sangre que transcitan su ser, ahora nos permitimos ver el poder que tenemos en las manos y creamos la conciencia de mantener viva esa llama que nos abraza en cada bocanada.
Hacemos presencia en cada ritual y contemplamos el universo y sus alrededores, aspirando el alivio de un cuerpo que se sana y que siente recorrer la mágia de la naturaleza por las corrientes de sangre que transcitan su ser, ahora nos permitimos ver el poder que tenemos en las manos y creamos la conciencia de mantener viva esa llama que nos abraza en cada bocanada.
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