Solo un trozo de papel que nunca fue entregado
Llena de divinidad, envuelta por belleza pura y por pureza despampanante, algo tan prohibido solo para mí pero tan deseado justo por mí. Me deleitas con tu voz en cada verso y me colmo de alegría al verte sonreír; me vuelvo convencida de lo que siento y construyo un universo donde solo estas dos almas pueden habitar. Me parece ver tu cara en las noches al lado mío, me encanta verte despertar, dormir y sonreír. Tu mirada y tus palabras consciente e inconscientemente cautivándome, dibujan lentamente con acordes agudos, una ilusión que jamás podré despertar. No te puedo evitar, no sé qué es eso que tienes, me encantaría explorarte y descubrir realmente de dónde viene tanta magia de ti.
Comentarios
Publicar un comentario